martes, 10 de junio de 2014

Igual que ayer

Esa pesades ya era casi habitual a la hora de empezar el día Todavía no podía dejar atrás esa historia que tantos años lo había atormentado A veces pensaba si había válido la pena haber arriesgado tanto , y aún que no podía hacer ya nada al respecto se flagelaba pensando posibles finales alternos Pero al final la realidad siempre era la misma Estaba en una isla. El naufragio lo había dejado en la más profunda soledad , era tan responsable como ella pero cuando el centro del universo es tan reducido es imposible salvar algo El futuro nunca fue tan incierto en realidad , conociendo el pasado de ambos no había muchas señales que auguraran éxito final en esa empresa sin embargo los sueños de juventud fueron los únicos motores de su locura. Y así sin ninguna dirección correcta y mucha potencia todo término de la misma manera que había terminado las veces anteriores con un adiós a medias y un amargo sabor del fracaso , tal vez no todo fue tan malo, aún que siguió un tiempo lamiendo las heridas dejadas también le dio el tiempo necesario para replantear el siguiente paso Aún que la perspectiva era tan diferente lo que para el era un fracaso para ella fue un acierto y un motor para la siguiente aventura. A lo largo de 20 años la historia de el cruce de sus caminos se repetía cada cierto tiempo. Tal vez no terminaba de cerrar el círculo o tal vez nunca habían aceptado la derrota tan clara como ahora. Aún que tal vez también nunca habían aprendido la lección ya que generalmente los caminos van de ida y de vuelta Aún así el lo único que esperaba era alguna clase de milagro que lo salvara cuando ya las fuerzas y la voluntad lo habían abandonado y es que realmente no se puede hacer mucho Con un corazón roto.